Cuando hablamos de desapego emocional,
incluso de pensar más en nosotros mismos que en los demás, la palabra que nos
viene inmediatamente a la mente es “egoísmo”. Pero, ¿qué hay de egoísta en
brindarnos la importancia que merecemos?
Si nosotros no nos valoramos, no nos
queremos, no nos amamos, nadie lo hará. Dejar en manos de otros nuestra
felicidad y el hecho de ser o no valorados, es algo muy negativo que nos
provocará una gran infelicidad. Y créeme. La felicidad tan
solo depende de ti y de nadie más.
Soltar una
situación o una persona no es ignorarla, sino aceptarla sin necesidad de
controlarla. Soltar debe ser un acto de amor, no de miedo
.

No hay comentarios:
Publicar un comentario